La primera recomendación para evitar la aparición de ojeras, o para atenuarlas, es descansar bien. Un adulto sano necesita entre seis y ocho horas de sueño para reponer el desgaste de energía producto de las actividades del día. Para prevenir el problema o solucionarlo si ya se ha presentado, podemos apoyarnos en la alimentación. La vitamina K mejora los procesos de coagulación sanguínea, mismos que también están detrás de la ruptura de vasos y la formación de ojeras. Consume una ración de col verde, espinacas, lechuga, cereales integrales, tomates, fresas o hígado.
Bolsas Como sucede con las ojeras, los hábitos, estilo de vida y alimentación son determinantes para la aparición de las bolsas en los ojos. Para evitarlas, se recomienda consumir con moderación, o en algunos casos eliminar de la dieta, alimentos y bebidas que favorezcan la retención de líquidos, como el alcohol y la sal. Las desveladas también provocan que los párpados se hinchen, así como el dormir demasiado o hacerlo con la cara pegada a la almohada.
Por último, cada vez que te expongas al sol usa lentes oscuros con filtro para los rayos UVA y UVB, ya que la zona del contorno de los ojos es tan delicada que no podemos poner bloqueador. Si a pesar de adoptar buenos hábitos de descanso y alimentación, el problema de las bolsas en los ojos persiste, es necesario acudir al médico para estudiar las causas. También existen remedios caseros para combatir las bolsas en los ojos cuando éstas comienzan a aparecer. Ingredientes naturales como el melocotón, la leche, la manzanilla, el café, el aloe o el té verde suelen ser efectivos, ya que actúan como desinflamatorios. Sin embargo, hay que tener cuidado antes de aplicar infusiones directamente sobre los ojos, porque es muy fácil desarrollar alergias o irritaciones en la zona. Lo mejor es consultar con el dermatólogo.