1. Aliméntate bien. Una dieta balanceada, rica en frutas y verduras y con cantidades balanceadas de carnes, lácteos y cereales, además de mucha agua (por lo menos dos litros diarios), es uno de los mejores tratamientos para tu cabello, y claro está, para todo tu cuerpo. Las proteínas, los minerales, el agua y los lípidos son elementos esenciales de la estructura capilar y la alimentación es la mejor vía para reforzarlos.
2. Descansa, relájate y haz ejercicio. Habrás notado que el estrés y los problemas emocionales son causas de distintos tipos de alopecia. Evítalos con un buen descanso diario que implique entre seis y ocho horas de sueño, toma algunos momentos para relajarte y descansar durante la jornada y por lo menos realiza treinta minutos de ejercicio diario. Esto llenará a tu organismo de energía y facilitará el descanso.
3. No abuses de tu cabello. La higiene y el arreglo del cabello también son fundamentales para conservar su salud, pero es importante usar los productos adecuados. El shampoo debe ser suave, indicado para el uso diario, y de preferencia, elaborado con ingredientes naturales. No tienes que aplicar grandes cantidades; basta con una porción suficiente para dar un ligero masaje al cuero cabelludo y envolver tu cabello. No talles ni rasques al aplicarlo, masajea con las yemas de los dedos.